Renault Clio Sport: Sin Concesiones Zaragoza Aragón
Ya está disponible la versión renovada para 2009 del Renault Clio más 'bestia'. Nada más acceder a él nos damos cuenta de que estamos ante el Clio ‘gordo’, con novedades estéticas y mecánicas para disfrutar de la conducción...
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Proveído Por:
Renault Clio Sport: Sin Concesiones
Renault Clio GT
Todo en el interior es racing, pero se echa en falta un cuadro de instrumentos con una información más detallada, aunque por lo menos la lectura es clara y ofrece algunas ‘ayudas’ como el chivato que emite un pitido cuando el motor llega al régimen máximo de revoluciones -7.000- y es el momento óptimo para cambiar de marcha. Una vez arrancado el motor, por supuesto mediante un botón, comprobamos el rugir al ralentí.
El escape es uno de los componentes rediseñados y ahora ofrece dos salidas de aluminio. Renault también ha actualizado el motor con una nueva puesta a punto. Así, el bloque de 2.000 centímetros cúbicos ofrece 200 caballos y un cambio con desarrollos más cortos en 1ª, 2ª y 3ª con respecto a su antecesor. Con estas premisas, para poder disfrutar de este potencial nada mejor que conducir el Clio Renault Sport en un pequeño circuito como el de Braga en Portugal.
Pura adrenalina
Para la toma de contacto en este pequeño circuito, contamos con la versión CUP que mejora las prestaciones aligerando el peso del conjunto gracias, entre otros componentes, a un chasis específico que consigue un ahorro de peso de 36 kilos. La altura también se ha rebajado en siete milímetros y las suspensiones son más enérgicas, concretamente un 27% delante y un 30% detrás. La dirección más directa y los desarrollos de cambio acortados aseguran un comportamiento racing.
Una vez al volante, nada más acelerar se nota la contundencia del motor desde bajas revoluciones. Los cambios se suceden y en la recta de meta conseguimos una velocidad máxima de casi 200 kilómetros/hora. Ésta acaba en una curva a derechas que permite comprobar el buen hacer del sistema de frenos Brembo, sensacionales, contundentes y con buen tacto, no desfallecen. Desde el punto de vista de la estabilidad pocas objeciones: una pisada firme con unas reacciones siempre predecibles. Sin duda una buena opción por poco algo de 20.000 euros.
Todo en el interior es racing, pero se echa en falta un cuadro de instrumentos con una información más detallada, aunque por lo menos la lectura es clara y ofrece algunas ‘ayudas’ como el chivato que emite un pitido cuando el motor llega al régimen máximo de revoluciones -7.000- y es el momento óptimo para cambiar de marcha. Una vez arrancado el motor, por supuesto mediante un botón, comprobamos el rugir al ralentí.
El escape es uno de los componentes rediseñados y ahora ofrece dos salidas de aluminio. Renault también ha actualizado el motor con una nueva puesta a punto. Así, el bloque de 2.000 centímetros cúbicos ofrece 200 caballos y un cambio con desarrollos más cortos en 1ª, 2ª y 3ª con respecto a su antecesor. Con estas premisas, para poder disfrutar de este potencial nada mejor que conducir el Clio Renault Sport en un pequeño circuito como el de Braga en Portugal.
Pura adrenalina
Para la toma de contacto en este pequeño circuito, contamos con la versión CUP que mejora las prestaciones aligerando el peso del conjunto gracias, entre otros componentes, a un chasis específico que consigue un ahorro de peso de 36 kilos. La altura también se ha rebajado en siete milímetros y las suspensiones son más enérgicas, concretamente un 27% delante y un 30% detrás. La dirección más directa y los desarrollos de cambio acortados aseguran un comportamiento racing.
Una vez al volante, nada más acelerar se nota la contundencia del motor desde bajas revoluciones. Los cambios se suceden y en la recta de meta conseguimos una velocidad máxima de casi 200 kilómetros/hora. Ésta acaba en una curva a derechas que permite comprobar el buen hacer del sistema de frenos Brembo, sensacionales, contundentes y con buen tacto, no desfallecen. Desde el punto de vista de la estabilidad pocas objeciones: una pisada firme con unas reacciones siempre predecibles. Sin duda una buena opción por poco algo de 20.000 euros.
