Pruebas Seat Exeo 2.0 TDI Madrid Madrid
Seat se adapta a la crisis con... ¡el mejor coche de su historia! La cosa tiene cierto truco, pero la nueva ‘berlina de España’ está avalada por su calidad: ser básicamente un Audi A4 supone toda una garantía...
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Pruebas Seat Exeo 2.0 TDI
Nota global 13/20
Quien no apuesta, no gana, y Seat lo hizo en 2004 cuando lanzó la tercera generación del Toledo. Destinado a suceder a un coche práctico, familiar y taxista, introdujo en su fisonomía el componente monovolumen (en realidad impuesto por la necesidad de reducir gastos) y, sin embargo, acabó por resultar un pequeño fiasco por su filosofía de ‘ni carne ni pescado’.
Cinco años después, en Martorell habían aprendido la lección: la arquitectura de tres volúmenes no ha muerto. A esto le sumaron mayor elaboración en los interiores (también moderadamente criticada por su simpleza) y la fiabilidad de siempre. Pues bien, por más veces que hicieron la operación, les salió invariablemente el mismo resultado: el Audi A4. La dirección del grupo Volkswagen, necesitada de buenas cifras, escuchó y aceptó que Seat tuviera un Audi ‘encubierto’ en su gama española, aunque para no vulnerar las leyes del marketing le asignaron una réplica de la anterior generación del A4, el llamado B6, pues el gasto en desarrollo ya estaba más que amortizado y la planta de Seat podría ensamblarlo de nuevo sin ningún problema y con costes muy reducidos.
¿Te sorprende lo que lees? A nosotros también, pero con un lavado de cara y ciertas ‘inserciones tecnológicas’ este coche es perfectamente capaz de rivalizar con el Peugeot 407, el Ford Mondeo y otros miembros del clan de las berlinas generalistas. Por no decir que les supera...
Conducción 14/20
El Exeo se maneja a las mil maravillas. Los retoques que Seat ha efectuado en la suspensión del A4 le han dotado de una agilidad extra que, sin embargo, no perjudican al confort de los pasajeros de forma sustancial. Eso sí, nuestra unidad estaba equipada con la suspensión de serie, y nos ha parecido más que suficiente; optar por la variante deportiva estará fuera de lugar si no practicas una conducción racing y, si es así, sería preferible que comprases otro coche. La dirección electrohidráulica y el manejo del cambio son tan buenos como los de tantos modelos del grupo VAG, aunque nos ha gustado especialmente el tacto de la palanca de cambios, mejor que la de otros Seat.
MECÁNICA
El cambio manual de seis velocidades no merece mención, no por mediocre, sino por conocido. Su accionamiento es rápido y preciso, con buenos recorridos y largos desarrollos para homologar un buen consumo. Sí es destacable que este coche equipe el motor 2.0 TDI con el nuevo sistema inyección common-rail y no con el tradicional inyector-bomba de Volkswagen. En este sentido, incluso supera al A4 y logra mayor elasticidad con menor sonoridad. El resultado de este motor es muy reseñable, aunque sigue sin ser muy refinado, y tiene la fiabilidad probada por millones de unidades fabricadas previamente. Es un pelo perezoso al subir rampas de garaje o arrancar desde parado sin gas, pero la costumbre nos hace olvidar el problema rápidamente y centrarnos en unas prestaciones acordes con los modelos de última hornada. Resumiendo: notable.
Seguridad 11/20
Con diez airbag de serie, cuatro estrellas EuroNCAP (las que logró el Audi A4 B6), tres anclajes Isofix y ESP en toda la gama, el Exeo cumple perfectamente en cuanto a equipamiento de seguridad. Seat ha querido compensar con este abundante equipamiento la edad del conjunto bastidor-carrocería, y también contribuye la iluminación bixenón adaptativa que pueden equipar en opción los acabados Sport y Stylance.
Confort 15/20
No es habitual que empecemos una prueba a fondo hablando de la vida a bordo en un coche, pero el Exeo desde luego lo merece. La calidad percibida a los mandos es básicamente la misma que la de su primo hermano, el Audi A4, y eso pone el listón muy alto. De hecho, el salpicadero viene directamente importado de la versión Cabrio de este modelo y el resto (consola y mueble central, guarnecido de las puertas, y hasta la tipografía de los botones) es calcado a la berlina. La insonorización está por encima de la media, incluso con el motor 2.0 TDI, que sigue sin ser uno de los más refinados. A ello contribuye el doble cristal en las ventanillas, un elemento más propio de coches de mayor enjundia. Sobre la posición de conducción, es cómoda para personas de tallas y envergaduras muy variables, como ocurría con el Audi A4.
Por lo demás, también hereda los defectos del modelo de los cuatro aros. Atrás es difícil viajar, máxime si los ocupantes de las plazas delanteras son de cierta estatura. Falta espacio para las piernas, anchura y algo de altura en la segunda fila de asientos, si lo comparamos con el nuevo Toyota Avensis, el Opel Insignia o incluso el Renault Laguna. Eso no significa que no puedan realizarse desplazamientos de medio recorrido sin ningún problema; los asientos son cómodos y mantienen el nivel de calidad de la delantera. El maletero tampoco es el mejor del segmento, pero sus 460 litros con formas regulares dan bastante de sí. Lástima que la boca de carga sea algo angosta, pero es un defecto compartido con muchos de sus rivales.
Por último, dos detalles. La guantera incluye una nevera y conexión auxiliar multimedia para iPod, mientras que en la parte trasera hay una cortinilla para reducir la insolación de las plazas traseras. No está mal para un Seat, ¿verdad?
Ecología 12/20
Antes hablábamos de los largos desarrollos y de la capacidad del motor para arrastrarlos. El premio en los consumos estaba cantado, y con una homologación de 5,5 litros de gasóleo de consumo medio puede resultar realmente económico viajar en Exeo. Ah, y si no eres un ángel del asfalto también tenemos buenas noticias para ti. Moverse en trayectos mixtos a un ritmo vivo se traduce en consumos difícilmente superiores a los siete litros a los 100. Así pues, consigue doblegar a duros rivales como el Renault 2.0 dCi de 150 caballos o el Ford 2.0 TDCi de 140, gracias en parte a una aerodinámica muy trabajada, con un Cx de 0,29. Por último, sus 146 gramos de CO2 por kilómetro le otorgan un impuesto de matriculación del 4,75%.
Valor de compra 13/20
El Exeo es un coche muy recomendable. En su versión Sport cuesta unos 1.000 euros más que el Skoda Octavia equivalente, una diferencia muy lógica si tenemos en cuenta que el checo se basa en el VW Golf y eso conlleva unas calidades inferiores. Un Renault Laguna cuesta aproximadamente lo mismo, con un equipamiento algo más exiguo, un motor menos alegre y, de nuevo, menor calidad de terminación.
¿Necesitas mucho espacio atrás? Sería el único supuesto que inclinaría la balanza hacia el Renault, o hacia los Toyota Avensis y Ford Mondeo equivalentes. De lo contrario, la relación calidad-precio apunta al Exeo, siempre que consientas lucir una estética inequívocamente heredada de un coche lanzado en 2006. Desde luego, para quien escribe eso no supone el menor problema... y para los miles de taxistas que podrían desearlo, seguramente tampoco. Veremos si los padres de familia también pujan por el ‘nuevo Toledo’.
Quien no apuesta, no gana, y Seat lo hizo en 2004 cuando lanzó la tercera generación del Toledo. Destinado a suceder a un coche práctico, familiar y taxista, introdujo en su fisonomía el componente monovolumen (en realidad impuesto por la necesidad de reducir gastos) y, sin embargo, acabó por resultar un pequeño fiasco por su filosofía de ‘ni carne ni pescado’.
Cinco años después, en Martorell habían aprendido la lección: la arquitectura de tres volúmenes no ha muerto. A esto le sumaron mayor elaboración en los interiores (también moderadamente criticada por su simpleza) y la fiabilidad de siempre. Pues bien, por más veces que hicieron la operación, les salió invariablemente el mismo resultado: el Audi A4. La dirección del grupo Volkswagen, necesitada de buenas cifras, escuchó y aceptó que Seat tuviera un Audi ‘encubierto’ en su gama española, aunque para no vulnerar las leyes del marketing le asignaron una réplica de la anterior generación del A4, el llamado B6, pues el gasto en desarrollo ya estaba más que amortizado y la planta de Seat podría ensamblarlo de nuevo sin ningún problema y con costes muy reducidos.
¿Te sorprende lo que lees? A nosotros también, pero con un lavado de cara y ciertas ‘inserciones tecnológicas’ este coche es perfectamente capaz de rivalizar con el Peugeot 407, el Ford Mondeo y otros miembros del clan de las berlinas generalistas. Por no decir que les supera...
Conducción 14/20
El Exeo se maneja a las mil maravillas. Los retoques que Seat ha efectuado en la suspensión del A4 le han dotado de una agilidad extra que, sin embargo, no perjudican al confort de los pasajeros de forma sustancial. Eso sí, nuestra unidad estaba equipada con la suspensión de serie, y nos ha parecido más que suficiente; optar por la variante deportiva estará fuera de lugar si no practicas una conducción racing y, si es así, sería preferible que comprases otro coche. La dirección electrohidráulica y el manejo del cambio son tan buenos como los de tantos modelos del grupo VAG, aunque nos ha gustado especialmente el tacto de la palanca de cambios, mejor que la de otros Seat.
MECÁNICA
El cambio manual de seis velocidades no merece mención, no por mediocre, sino por conocido. Su accionamiento es rápido y preciso, con buenos recorridos y largos desarrollos para homologar un buen consumo. Sí es destacable que este coche equipe el motor 2.0 TDI con el nuevo sistema inyección common-rail y no con el tradicional inyector-bomba de Volkswagen. En este sentido, incluso supera al A4 y logra mayor elasticidad con menor sonoridad. El resultado de este motor es muy reseñable, aunque sigue sin ser muy refinado, y tiene la fiabilidad probada por millones de unidades fabricadas previamente. Es un pelo perezoso al subir rampas de garaje o arrancar desde parado sin gas, pero la costumbre nos hace olvidar el problema rápidamente y centrarnos en unas prestaciones acordes con los modelos de última hornada. Resumiendo: notable.
Seguridad 11/20
Con diez airbag de serie, cuatro estrellas EuroNCAP (las que logró el Audi A4 B6), tres anclajes Isofix y ESP en toda la gama, el Exeo cumple perfectamente en cuanto a equipamiento de seguridad. Seat ha querido compensar con este abundante equipamiento la edad del conjunto bastidor-carrocería, y también contribuye la iluminación bixenón adaptativa que pueden equipar en opción los acabados Sport y Stylance.
Confort 15/20
No es habitual que empecemos una prueba a fondo hablando de la vida a bordo en un coche, pero el Exeo desde luego lo merece. La calidad percibida a los mandos es básicamente la misma que la de su primo hermano, el Audi A4, y eso pone el listón muy alto. De hecho, el salpicadero viene directamente importado de la versión Cabrio de este modelo y el resto (consola y mueble central, guarnecido de las puertas, y hasta la tipografía de los botones) es calcado a la berlina. La insonorización está por encima de la media, incluso con el motor 2.0 TDI, que sigue sin ser uno de los más refinados. A ello contribuye el doble cristal en las ventanillas, un elemento más propio de coches de mayor enjundia. Sobre la posición de conducción, es cómoda para personas de tallas y envergaduras muy variables, como ocurría con el Audi A4.
Por lo demás, también hereda los defectos del modelo de los cuatro aros. Atrás es difícil viajar, máxime si los ocupantes de las plazas delanteras son de cierta estatura. Falta espacio para las piernas, anchura y algo de altura en la segunda fila de asientos, si lo comparamos con el nuevo Toyota Avensis, el Opel Insignia o incluso el Renault Laguna. Eso no significa que no puedan realizarse desplazamientos de medio recorrido sin ningún problema; los asientos son cómodos y mantienen el nivel de calidad de la delantera. El maletero tampoco es el mejor del segmento, pero sus 460 litros con formas regulares dan bastante de sí. Lástima que la boca de carga sea algo angosta, pero es un defecto compartido con muchos de sus rivales.
Por último, dos detalles. La guantera incluye una nevera y conexión auxiliar multimedia para iPod, mientras que en la parte trasera hay una cortinilla para reducir la insolación de las plazas traseras. No está mal para un Seat, ¿verdad?
Ecología 12/20
Antes hablábamos de los largos desarrollos y de la capacidad del motor para arrastrarlos. El premio en los consumos estaba cantado, y con una homologación de 5,5 litros de gasóleo de consumo medio puede resultar realmente económico viajar en Exeo. Ah, y si no eres un ángel del asfalto también tenemos buenas noticias para ti. Moverse en trayectos mixtos a un ritmo vivo se traduce en consumos difícilmente superiores a los siete litros a los 100. Así pues, consigue doblegar a duros rivales como el Renault 2.0 dCi de 150 caballos o el Ford 2.0 TDCi de 140, gracias en parte a una aerodinámica muy trabajada, con un Cx de 0,29. Por último, sus 146 gramos de CO2 por kilómetro le otorgan un impuesto de matriculación del 4,75%.
Valor de compra 13/20
El Exeo es un coche muy recomendable. En su versión Sport cuesta unos 1.000 euros más que el Skoda Octavia equivalente, una diferencia muy lógica si tenemos en cuenta que el checo se basa en el VW Golf y eso conlleva unas calidades inferiores. Un Renault Laguna cuesta aproximadamente lo mismo, con un equipamiento algo más exiguo, un motor menos alegre y, de nuevo, menor calidad de terminación.
¿Necesitas mucho espacio atrás? Sería el único supuesto que inclinaría la balanza hacia el Renault, o hacia los Toyota Avensis y Ford Mondeo equivalentes. De lo contrario, la relación calidad-precio apunta al Exeo, siempre que consientas lucir una estética inequívocamente heredada de un coche lanzado en 2006. Desde luego, para quien escribe eso no supone el menor problema... y para los miles de taxistas que podrían desearlo, seguramente tampoco. Veremos si los padres de familia también pujan por el ‘nuevo Toledo’.
