La Importancia de la Rutina en Nuestra Vida Mieres Asturias
Está claro, la rutina se nos desvela como algo positivo y la necesitamos mucho más de lo que creemos. Los psicólogos nunca la desaconsejan. En realidad, estos hábitos que llevamos a cabo de forma automática, casi sin pensar, son necesarios para desarrollar muchas actividades cotidianas y crear un ambiente cómodo a nuestro alrededor...
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La Importancia de la Rutina en Nuestra Vida
¿Por qué nos la recomiendan los psicólogos?
Sin caer en la monotonía
“La rutina significa regularidad y gracias a ella podemos ahorrar energía para dedicarla a otras actividades creativas para centrarnos en lo que nos interesa de verdad”. Así nos lo hace ver el psicólogo Bernabé Tierno en su libro Psicología práctica de la vida cotidiana con un ejemplo: “El hecho de levantarme siempre a la misma hora e ir a trabajar a otra determinada me permite saber que a cierta hora de la tarde dispongo de tiempo para mis asuntos propios”.
Pero hazte la pregunta inversa. ¿Podríamos vivir sin rutina? O lo que es lo mismo, ¿sin horarios? Probablemente sí, aunque tendríamos que estar adaptándonos constantemente a los cambios, en continuo vilo, en un constante estado de incertidumbre, planificando en cada momento cualquier situación mínima: dónde desayunaré hoy, sabré hacer este trabajo... “Sería como la experiencia de un viajero que vive al día, sin tener la menor idea de lo que le va a deparar la vida. Esta situación durante un tiempo prolongado causaría un estado de estrés e inseguridad poco saludable”, conviene la psicóloga Cristina Entrambasaguas.
EVITAR LA FALTA DE MOTIVACIÓN
“Está claro que necesito llevar una vida ordenada y tener una agenda, pero cosa muy distinta sería caer en el puro aburrimiento. En mi vida de pareja, por ejemplo, intento tener estabilidad sin caer en la rutina emocional y sorprenderme y sorprender continuamente”, puntualiza Ana García-Siñeriz.
La psicóloga Carmen Serrat lo aclara: “A menudo lo que nos aburre no son los hábitos regulares, sino la falta de motivación o una visión negativa de lo cotidiano”. Para esta experta, todo depende de nuestra actitud ante las cosas. Aunque pasemos a diario por la misma calle y a la misma hora, las personas son distintas, todo cambia constantemente y nada está controlado porque cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento.
Para encarar las rutinas de una manera optimista, ¿cómo podemos evitar esa visión negativa de lo cotidiano? Los expertos nos dan algunas claves siempre con la máxima de que ser rutinario no implica nunca ser aburrido. Despierta tus iniciativas. Toma nota:
- Ten la certeza de que “a tu edad” es posible cambiar.
- Necesitas creer en tu propia potencialidad, que muchas veces desconoces o no sabes apreciar.
- Es vital que descubras en tu interior cualidades escondidas que, seguramente, tienes y todavía no se han manifestado.
- Deja que las sorpresas tengan un papel en tu vida diaria. Por pequeñas que sean, satisfacen a quien es objeto y a quien las hace.
- Cultiva aficiones y distracciones no conocidas. Para todo ello es necesario un cierto grado de valentía, de perder el miedo al ridículo y al fracaso.
Ana S. Juárez y Ruth Pereiro (asesoradas por la psicóloga Carmen Serrat)
Sin caer en la monotonía
“La rutina significa regularidad y gracias a ella podemos ahorrar energía para dedicarla a otras actividades creativas para centrarnos en lo que nos interesa de verdad”. Así nos lo hace ver el psicólogo Bernabé Tierno en su libro Psicología práctica de la vida cotidiana con un ejemplo: “El hecho de levantarme siempre a la misma hora e ir a trabajar a otra determinada me permite saber que a cierta hora de la tarde dispongo de tiempo para mis asuntos propios”.
Pero hazte la pregunta inversa. ¿Podríamos vivir sin rutina? O lo que es lo mismo, ¿sin horarios? Probablemente sí, aunque tendríamos que estar adaptándonos constantemente a los cambios, en continuo vilo, en un constante estado de incertidumbre, planificando en cada momento cualquier situación mínima: dónde desayunaré hoy, sabré hacer este trabajo... “Sería como la experiencia de un viajero que vive al día, sin tener la menor idea de lo que le va a deparar la vida. Esta situación durante un tiempo prolongado causaría un estado de estrés e inseguridad poco saludable”, conviene la psicóloga Cristina Entrambasaguas.
EVITAR LA FALTA DE MOTIVACIÓN
“Está claro que necesito llevar una vida ordenada y tener una agenda, pero cosa muy distinta sería caer en el puro aburrimiento. En mi vida de pareja, por ejemplo, intento tener estabilidad sin caer en la rutina emocional y sorprenderme y sorprender continuamente”, puntualiza Ana García-Siñeriz.
La psicóloga Carmen Serrat lo aclara: “A menudo lo que nos aburre no son los hábitos regulares, sino la falta de motivación o una visión negativa de lo cotidiano”. Para esta experta, todo depende de nuestra actitud ante las cosas. Aunque pasemos a diario por la misma calle y a la misma hora, las personas son distintas, todo cambia constantemente y nada está controlado porque cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento.
Para encarar las rutinas de una manera optimista, ¿cómo podemos evitar esa visión negativa de lo cotidiano? Los expertos nos dan algunas claves siempre con la máxima de que ser rutinario no implica nunca ser aburrido. Despierta tus iniciativas. Toma nota:
- Ten la certeza de que “a tu edad” es posible cambiar.
- Necesitas creer en tu propia potencialidad, que muchas veces desconoces o no sabes apreciar.
- Es vital que descubras en tu interior cualidades escondidas que, seguramente, tienes y todavía no se han manifestado.
- Deja que las sorpresas tengan un papel en tu vida diaria. Por pequeñas que sean, satisfacen a quien es objeto y a quien las hace.
- Cultiva aficiones y distracciones no conocidas. Para todo ello es necesario un cierto grado de valentía, de perder el miedo al ridículo y al fracaso.
Ana S. Juárez y Ruth Pereiro (asesoradas por la psicóloga Carmen Serrat)
