La Autoestima y los Niños Sevilla Andalucía
La autoestima es el pilar del bienestar y la felicidad de tu hijo. Esta actitud de quererse la aprenderá en sus primeros años, a través de los juicios que hacéis los padres y profesores sobre su persona y sus actos...
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La Autoestima y los Niños
La autoestima
Los niños que crecen con una sana autoestima son más alegres y pacíficos. No necesitan mostrar su agresividad porque se sienten aceptados y queridos.
Tu hijo pasará a lo largo de su crecimiento por algunas etapas de cambio e inseguridad en las que necesitará reforzar más su autoestima. Por eso, aunque tus mensajes de apoyo y aliento siempre le vendrán bien (a nadie le amarga un dulce), en estas etapas críticas resultan imprescindibles. Por ejemplo, el elogio frecuente es para él como un bálsamo cuando está creando su propia personalidad independiente, entre uno y tres años, ya que lo hace por oposición a los padres, a base de rabietas, y necesita saber que aún así le siguen queriendo. Para crearse un buena autoimagen, tu hijo tiene que recibir en casa información positiva de sí mismo y de lo que hace.
También lo será cuando empiece a ir al colegio. Es un momento de crisis porque la imagen que tiene de sí mismo en casa a veces no se corresponde con la que recibe en la escuela. Probablemente en casa es el rey y allí descubre que no es así. Es inevitable, y a la larga es positivo, pero conviene que los padres estéis pendientes para ayudarle si es necesario.
Y es que también los maestros y el colegio influyen mucho en su autoestima. Hay que estar pendientes de cómo se adapta el niño al entorno escolar, cómo acepta las críticas, cómo le ven sus compañeros, y actuar en consecuencia. Si tu hijo tiene una autoestima exagerada, tendrá problemas para relacionarse: querrá ser siempre el que manda, el que destaca, no aceptará las críticas. Tendrás que moderar tus halagos y enseñarle a ser consciente de los sentimientos de los demás. Y cuando dude de sí mismo y se desvalorice (“soy un desastre”), tendrás que incrementar tus atenciones y tus comentarios positivos.
Textos: Silvia Díez
Los niños que crecen con una sana autoestima son más alegres y pacíficos. No necesitan mostrar su agresividad porque se sienten aceptados y queridos.
Tu hijo pasará a lo largo de su crecimiento por algunas etapas de cambio e inseguridad en las que necesitará reforzar más su autoestima. Por eso, aunque tus mensajes de apoyo y aliento siempre le vendrán bien (a nadie le amarga un dulce), en estas etapas críticas resultan imprescindibles. Por ejemplo, el elogio frecuente es para él como un bálsamo cuando está creando su propia personalidad independiente, entre uno y tres años, ya que lo hace por oposición a los padres, a base de rabietas, y necesita saber que aún así le siguen queriendo. Para crearse un buena autoimagen, tu hijo tiene que recibir en casa información positiva de sí mismo y de lo que hace.
También lo será cuando empiece a ir al colegio. Es un momento de crisis porque la imagen que tiene de sí mismo en casa a veces no se corresponde con la que recibe en la escuela. Probablemente en casa es el rey y allí descubre que no es así. Es inevitable, y a la larga es positivo, pero conviene que los padres estéis pendientes para ayudarle si es necesario.
Y es que también los maestros y el colegio influyen mucho en su autoestima. Hay que estar pendientes de cómo se adapta el niño al entorno escolar, cómo acepta las críticas, cómo le ven sus compañeros, y actuar en consecuencia. Si tu hijo tiene una autoestima exagerada, tendrá problemas para relacionarse: querrá ser siempre el que manda, el que destaca, no aceptará las críticas. Tendrás que moderar tus halagos y enseñarle a ser consciente de los sentimientos de los demás. Y cuando dude de sí mismo y se desvalorice (“soy un desastre”), tendrás que incrementar tus atenciones y tus comentarios positivos.
Textos: Silvia Díez
