Entrevista Laboral Sevilla Andalucía
Encuentren a continuación algunos artículos con temas sobre consejos para buscar empleo, específicamente sobre cómo actuar en una entrevista laboral en Sevilla...
Compañías Locales
El Semanal Digital no promueven las compañías que aparecen en este sitio.Más InformaciónLM CONSULTING
(952) 773-808
(952) 773-808
Ramón Gómez de la Serna 22
Marbella, Andalucía
Marbella, Andalucía
Villegas Romero y Asociados S.L.
+34 954.440.373
+34 954.440.373
Avd Ciencias Edf Florencia S/N
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Soymer S.A.
+34 954.210.384
+34 954.210.384
CALL ARJONA 10
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Alvarez-Beigbeder Gago German
+34 954.210.343
+34 954.210.343
CALL ARJONA 15
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Pragmatos S. A.
+34 954.530.493
+34 954.530.493
CALL LUIS DE MORALES 20
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Aseinfor Asesoramiento Empresarial S.L.
+34 954.352.496
+34 954.352.496
CALL LEON XIII 64
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Hermat Asesores S.L.
+34 954.090.506
+34 954.090.506
CALL CLEMENTE HIDALGO 48
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Gabinete Tecnico de Profesiones Reunidas S.L.
+34 954.213.490
+34 954.213.490
CALL ADRIANO 33
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
BAÑOS SAMPEDRO Y FERNANDEZ ASESORES S.L.
+34 954.536.702
+34 954.536.702
CALL GONZALO BILBAO 25
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
Chia Garcia Manuel Quiterio
+34 954.654.034
+34 954.654.034
CALL PUERTO DE SOMPORT 23
Sevilla, Andalucía
Sevilla, Andalucía
El Lenguaje Corporal en una Entrevista Laboral
Seguro que en la blogosfera ya habrás visto cientos de artículos que hablan sobre el lenguaje corporal en una entrevista de trabajo; y estarás de acuerdo conmigo en que la mayoría son vulgares réplicas de otros artículos sobre el mismo tema. Lo que sucede es que la mayoría de estos clones son hechos por personas que no tienen ni idea de cómo explicar o proponer el tópico del lenguaje corporal, porque para hacerlo con propiedad es necesario haber tenido mucha experiencia en entrevistas.
Por otro lado, y sin desdeñar la valiosa información que puedan contener estos artículos (pues el contenido es muy cierto), verás que todos se enfocan en aspectos muy específicos que debes recordar y a los que debes estar muy atento; pero cualquiera que haya ido a una entrevista, sabe que nadie tiene la capacidad de recordar y mucho menos de seguir efectivamente todos esos consejos, que se supone se deben implementar al mismo tiempo y en situaciones muy específicas durante el tiempo que dure la prueba.
Así que cualquiera que intente recordar e implementar estos consejos de forma efectiva en una entrevista, se encontrará con una situación estresante y casi imposible de cumplir, que bien podría malograr la imagen que se deseaba dar al entrevistador. Es como tratar de ser varias personas a la vez mientras se trata también de aplicar varios estilos ajenos al nuestro, todo al mismo tiempo. Lo cual sabemos que no es posible, a menos que la intención sea la de demostrar una doble (o triple) personalidad.
Imagina entrando en la entrevista y en lugar de poner atención a lo que te dicen o a la situación, empiezas a pensar: ¿qué venía ahora?, ¿cómo hacerlo?, ¿y ahora qué hago?, ¿qué era eso que debía hacer…? ¿estaré haciendo lo correcto?, ¿era así o de la otra forma…? Es una pérdida de tiempo que te sacará del verdadero enfoque que debes darle a la entrevista, que no es más que venderte a ti mismo y determinar si la oferta de trabajo realmente se ajusta a ti.
En este punto te estarás preguntando “¡Y entonces! ¿Qué es lo que debo hacer?
Bueno, la verdad es que el lenguaje corporal es fundamental en una entrevista, incluso más importante que cualquier cosa que puedas llegar a decir verbalmente y es muy posible que si se puedan aplicar un par de trucos de los que todo el mundo recomienda. Pero a menos que seas un actor consumado, será muy difícil que logres aplicar tantos consejos y ponerlos en acción en un mismo momento. Así que te propongo algo que seguramente si podrás poner en práctica.
Todo comienza en tu mente, pues eres lo que piensas y actúas de la misma forma. De modo que si estás convencido de que puedes tener un lugar en la empresa, entonces seguro que actuarás como tal. Si no te sientes seguro/a, empieza a cambiar tu línea de pensamiento hasta que estés convencido/a y no intentes forzarte con un lenguaje corporal que no va con lo que realmente piensas.
Las acciones reflejan los pensamientos y los pensamientos se convierten en acciones, así que cuando piensas con seguridad sobre algún aspecto, entonces probablemente te comportarás con seguridad y lo demostrarás al entrevistador a partir de tus gestos.
Presta mucha atención a lo que sientes, pues tus movimientos son un reflejo inconsciente de tus sentimientos, si logras controlar lo que sientes podrás pasar a controlar lo que expresas, y eso sólo se logra si estás consciente de lo que estás haciendo y diciendo. Mientras la gente habla, también se hace consciente de lo que dice, pero pocos pueden darse cuenta también de lo que sienten, sencillamente porque sólo pueden escucharse y no verse. Si pudiéramos tener un espejo enfrente cada vez que hablamos, podríamos concienciar también lo que sentimos, pero ya sabemos que esto es muy poco probable. ¿Entiendes la idea del espejo?
Una entrevista es prácticamente una venta, tú te vendes a ti mismo/a y la empresa verificará si le interesa comprar. Dicho esto… si tú piensas y estás convencido de que eres la mejor opción para la empresa, lograrás también expresarlo con tus gestos y todo eso lo verá la empresa como un sólo conjunto. Resultado… comprarán lo que intentas vender. La frase clave: “Primero lo pienso luego lo expreso”.
Reflexión: Los entrevistadores no desean encontrar cabos sueltos, ellos quieren y necesitan saber todo sobre ti, así que pondrán mucha atención en el conjunto de lo que eres, dices y expresas. Así que apenas llegues a la entrevista, sube la cabeza, enderézate, pon una sonrisa en tu rostro y luego entra pensando en lo bueno que eres para el puesto que ofrecen, de esta forma, podrás también demostrarlo con tus gestos y sin preocuparte por ello.
Por otro lado, y sin desdeñar la valiosa información que puedan contener estos artículos (pues el contenido es muy cierto), verás que todos se enfocan en aspectos muy específicos que debes recordar y a los que debes estar muy atento; pero cualquiera que haya ido a una entrevista, sabe que nadie tiene la capacidad de recordar y mucho menos de seguir efectivamente todos esos consejos, que se supone se deben implementar al mismo tiempo y en situaciones muy específicas durante el tiempo que dure la prueba.
Así que cualquiera que intente recordar e implementar estos consejos de forma efectiva en una entrevista, se encontrará con una situación estresante y casi imposible de cumplir, que bien podría malograr la imagen que se deseaba dar al entrevistador. Es como tratar de ser varias personas a la vez mientras se trata también de aplicar varios estilos ajenos al nuestro, todo al mismo tiempo. Lo cual sabemos que no es posible, a menos que la intención sea la de demostrar una doble (o triple) personalidad.
Imagina entrando en la entrevista y en lugar de poner atención a lo que te dicen o a la situación, empiezas a pensar: ¿qué venía ahora?, ¿cómo hacerlo?, ¿y ahora qué hago?, ¿qué era eso que debía hacer…? ¿estaré haciendo lo correcto?, ¿era así o de la otra forma…? Es una pérdida de tiempo que te sacará del verdadero enfoque que debes darle a la entrevista, que no es más que venderte a ti mismo y determinar si la oferta de trabajo realmente se ajusta a ti.
En este punto te estarás preguntando “¡Y entonces! ¿Qué es lo que debo hacer?
Bueno, la verdad es que el lenguaje corporal es fundamental en una entrevista, incluso más importante que cualquier cosa que puedas llegar a decir verbalmente y es muy posible que si se puedan aplicar un par de trucos de los que todo el mundo recomienda. Pero a menos que seas un actor consumado, será muy difícil que logres aplicar tantos consejos y ponerlos en acción en un mismo momento. Así que te propongo algo que seguramente si podrás poner en práctica.
Todo comienza en tu mente, pues eres lo que piensas y actúas de la misma forma. De modo que si estás convencido de que puedes tener un lugar en la empresa, entonces seguro que actuarás como tal. Si no te sientes seguro/a, empieza a cambiar tu línea de pensamiento hasta que estés convencido/a y no intentes forzarte con un lenguaje corporal que no va con lo que realmente piensas.
Las acciones reflejan los pensamientos y los pensamientos se convierten en acciones, así que cuando piensas con seguridad sobre algún aspecto, entonces probablemente te comportarás con seguridad y lo demostrarás al entrevistador a partir de tus gestos.
Presta mucha atención a lo que sientes, pues tus movimientos son un reflejo inconsciente de tus sentimientos, si logras controlar lo que sientes podrás pasar a controlar lo que expresas, y eso sólo se logra si estás consciente de lo que estás haciendo y diciendo. Mientras la gente habla, también se hace consciente de lo que dice, pero pocos pueden darse cuenta también de lo que sienten, sencillamente porque sólo pueden escucharse y no verse. Si pudiéramos tener un espejo enfrente cada vez que hablamos, podríamos concienciar también lo que sentimos, pero ya sabemos que esto es muy poco probable. ¿Entiendes la idea del espejo?
Una entrevista es prácticamente una venta, tú te vendes a ti mismo/a y la empresa verificará si le interesa comprar. Dicho esto… si tú piensas y estás convencido de que eres la mejor opción para la empresa, lograrás también expresarlo con tus gestos y todo eso lo verá la empresa como un sólo conjunto. Resultado… comprarán lo que intentas vender. La frase clave: “Primero lo pienso luego lo expreso”.
Reflexión: Los entrevistadores no desean encontrar cabos sueltos, ellos quieren y necesitan saber todo sobre ti, así que pondrán mucha atención en el conjunto de lo que eres, dices y expresas. Así que apenas llegues a la entrevista, sube la cabeza, enderézate, pon una sonrisa en tu rostro y luego entra pensando en lo bueno que eres para el puesto que ofrecen, de esta forma, podrás también demostrarlo con tus gestos y sin preocuparte por ello.
