Circulación
Mantener el equilibrio en la parte más profunda de la piscina mientras se mueven los brazos a ras de la superficie y se flexionan las piernas de forma alternativa. Este ejercicio activa sirve para activar la circulación, fortalece muslos y antebrazos.
Cintura y cadera
En el vado de la piscina, poner los brazos sobre la nuca y girar la cintura y el brazo contrario a la pierna que se eleva bajo el agua. Este ejercicio tensa y da firmeza a la zona de los muslos, además de afinar la cintura y dar elasticidad a toda la parte de la cadera.
Piernas
Agarrándose firmemente al borde de la piscina y con los brazos bien estirados, poner la espalda en posición horizontal al fondo de la piscina y elevar alternativamente cada una de las piernas, siempre estiradas. Además, da forma a muslos y glúteos.
Hombros y muslos
Mantener el equilibrio en el agua sin tocar el fondo de la piscina y abrir los brazos y las piernas haciendo movimientos en forma de aspa, de abajo hacia arriba. Fortalece los antebrazos, da forma a los hombros y a los muslos, por la resistencia del agua.
Y para no tener agujetas
Antes de ponerse a hacer algún ejercicio, sobre todo si son los primeros días, es conveniente evitar las agujetas preparando esta bebida.
En un vaso con el zumo de un limón, añadir media cucharadita de carbonato de magnesio y disolver todo en medio vaso de agua. Para reforzar su acción, conviene tomar otro vaso que contenga la misma mezcla una vez se haya finalizado el ejercicio físico. Repetir hasta que los músculos queden fortalecidos y ya no se resientan del esfuerzo físico.
Haga click aquí para leer más artículos de Crecer Feliz