Educación Financiera para Jóvenes Murcia Murcia
Cuando se es joven uno tiene la facultad de soñar que jamás debería perder en toda la vida. De hecho, se afirma que una persona sin sueños carece del empuje para salir adelante en la vida. Aprende a planificar tus finanzas aquí...
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Educación Financiera para Jóvenes
Por eso son importantes los sueños.
E igual de importante es tener la sabiduría para lograr que esos sueños puedan llegar a hacerse realidad.
En un mundo de ritmo acelerado como hoy, no es fácil sortear los obstáculos que una pareja joven enfrenta en su camino hacia el éxito. El mundo no solo está en crisis económica, sino también hay muchos problemas a nivel social y moral.
El problema es que, cuando no se cumplen las expectativas de vida que uno tiene cuando es joven, es muy fácil caer en depresión, frustración y amargura.
Todo esto se puede prevenir con una buena preparación. La gran mayoría de las personas viven el día a día con poco o nada de planificación. Si se plantean metas, raras veces las anotan y mucho menos planifican como alcanzarlas.
El peligro de la juventud es que se desconoce que esa vitalidad y empuje que uno tiene cuando es joven no dura para siempre. Los jóvenes creen que siempre van a tener las energías y la fortaleza para poder salir adelante en la vida.
Por eso son una presa fácil para los créditos de consumo que les prometen sueños instantáneos por los cuales podrán pagar algún día en el futuro. Las parejas jóvenes son un importante mercado objetivo de las instituciones financieras, ya que conocen el poder de un sueño.
Una pareja joven sueña con tener hijos y de fundar una familia que va a ser muy feliz. Una parte inevitable de ese sueño es la de poseer una casa, un auto y una lista larga de pertenencias cuya necesidad real varía entre una persona y otra.
Ante semejante lista de requerimientos es muy fácil ceder a las tentaciones de un crédito hipotecario o de consumo.
Sumado a esto, la mayoría de las personas jóvenes carecen de la educación financiera necesaria para saber con certeza cuales son las implicancias de un crédito a mediano o largo plazo. Desconocen que esto significa casi siempre pagar el doble y a veces el triple del valor del bien que con tanto entusiasmo están comprando.
También desconocen que ese mismo efecto negativo de una deuda lo pueden emplear a favor suyo si tan solo aprovecharan el increíble poder del interés compuesto.
En vez de comprar sueños instantáneos con sus tarjetas de crédito que los van a condenar a trabajar para las instituciones financieras por el resto de sus vidas productivas, podrían posponer sus sueños por un tiempo y aprovechar de invertir su dinero para que se multiplique.
De esa manera las tasas de interés actuarían a su favor y, después de unos años de posponer sus sueños, tendrán el poder adquisitivo necesario para poder comprar lo que desean mientras que sus pares van a estar esclavizados con las deudas y sumidos en un estilo de vida de escasez y de sueños rotos.
Solo porque nunca aprendieron a planificar y a disciplinarse en el área de las finanzas.
De: Bettina Langerfeldt
E igual de importante es tener la sabiduría para lograr que esos sueños puedan llegar a hacerse realidad.
En un mundo de ritmo acelerado como hoy, no es fácil sortear los obstáculos que una pareja joven enfrenta en su camino hacia el éxito. El mundo no solo está en crisis económica, sino también hay muchos problemas a nivel social y moral.
El problema es que, cuando no se cumplen las expectativas de vida que uno tiene cuando es joven, es muy fácil caer en depresión, frustración y amargura.
Todo esto se puede prevenir con una buena preparación. La gran mayoría de las personas viven el día a día con poco o nada de planificación. Si se plantean metas, raras veces las anotan y mucho menos planifican como alcanzarlas.
El peligro de la juventud es que se desconoce que esa vitalidad y empuje que uno tiene cuando es joven no dura para siempre. Los jóvenes creen que siempre van a tener las energías y la fortaleza para poder salir adelante en la vida.
Por eso son una presa fácil para los créditos de consumo que les prometen sueños instantáneos por los cuales podrán pagar algún día en el futuro. Las parejas jóvenes son un importante mercado objetivo de las instituciones financieras, ya que conocen el poder de un sueño.
Una pareja joven sueña con tener hijos y de fundar una familia que va a ser muy feliz. Una parte inevitable de ese sueño es la de poseer una casa, un auto y una lista larga de pertenencias cuya necesidad real varía entre una persona y otra.
Ante semejante lista de requerimientos es muy fácil ceder a las tentaciones de un crédito hipotecario o de consumo.
Sumado a esto, la mayoría de las personas jóvenes carecen de la educación financiera necesaria para saber con certeza cuales son las implicancias de un crédito a mediano o largo plazo. Desconocen que esto significa casi siempre pagar el doble y a veces el triple del valor del bien que con tanto entusiasmo están comprando.
También desconocen que ese mismo efecto negativo de una deuda lo pueden emplear a favor suyo si tan solo aprovecharan el increíble poder del interés compuesto.
En vez de comprar sueños instantáneos con sus tarjetas de crédito que los van a condenar a trabajar para las instituciones financieras por el resto de sus vidas productivas, podrían posponer sus sueños por un tiempo y aprovechar de invertir su dinero para que se multiplique.
De esa manera las tasas de interés actuarían a su favor y, después de unos años de posponer sus sueños, tendrán el poder adquisitivo necesario para poder comprar lo que desean mientras que sus pares van a estar esclavizados con las deudas y sumidos en un estilo de vida de escasez y de sueños rotos.
Solo porque nunca aprendieron a planificar y a disciplinarse en el área de las finanzas.
De: Bettina Langerfeldt

