Decídete a Ser tu Misma Granada Andalucía
Es importante que todas las personas aprendamos a ser nosotras misma, a tener nuestra propia personalidad, a saber decir no cuando se es necesario. Continúe leyendo el artículo para obtener más información...
Compañías Locales
El Semanal Digital no promueven las compañías que aparecen en este sitio.Más InformaciónAbogado Ferro Rios, Jose Manuel Recogidas, 59 - 2º, 2
958265618
958265618
Recogidas 59
Granada, Andalucía
Granada, Andalucía
Azcon Gonzalez De Aguilar Isabel
958265654
958265654
Profesor Agustin Escribano 1
Granada, Andalucía
Granada, Andalucía
Cobo Martinez, Victoria Martinez Campos, 2 - 1º Dcha.
958522145
958522145
Martinez Campos 2
Granada, Andalucía
Granada, Andalucía
Proveído Por:
Decídete a Ser tu Misma
Aprende a decir NO
Analízate para mejorar
Otras causas que obstaculizan las respuestas adecuadas son haber tenido unos padres que no han sabido reforzar nuestra autoestima o haber recibido una educación que favorece el sentimiento de culpa.
Si te sientes identificada con estas situaciones y, además, reconoces que los nuevos acontecimientos te alteran (tartamudeas, te ruborizas...), te cuesta relacionarte con la gente y tienes dificultad para expresar tus emociones, no hay duda, eres poco asertiva y esto no te favorece.
Pero se pueden modificar, “digámoslo de manera clara, esos problemas de vergüenza. Primero capturamos y aislamos esas ideas irracionales y luego nos reprogramamos con pensamientos positivos”, dice Roberto Aguado.
Esto, llevado a la práctica, se traduce en creerte y repetirte que tienes derecho a ser tratada con respeto, a cometer errores, a ser escuchada, a pedir información y a ser informada. Puedes y debes ser independiente, así como tener y expresar tus opiniones sin sentirte culpable y sin temer la reacción de los demás. Tus deseos y sentimientos no son menos importantes que los del prójimo. Nadie puede impedir que reclames lo que es tuyo.
¿Quieres ser más práctica todavía? Entonces ten en cuenta que en la comunicación interpersonal no sólo interviene la palabra. De poco sirve decir que no, cuando tu interlocutor percibe una sinfonía de mensajes no verbales que denotan lo contrario. Tu mirada, gestos o posturas corporales tienen un lenguaje propio e incesante. Intenta que estos mensajes no se opongan a tu respuesta verbal y serás una persona asertiva, tu autoestima subirá como la espuma y te harás respetar.
Ángeles López (asesorada por Roberto Aguado, psicoterapeuta)
Analízate para mejorar
Otras causas que obstaculizan las respuestas adecuadas son haber tenido unos padres que no han sabido reforzar nuestra autoestima o haber recibido una educación que favorece el sentimiento de culpa.
Si te sientes identificada con estas situaciones y, además, reconoces que los nuevos acontecimientos te alteran (tartamudeas, te ruborizas...), te cuesta relacionarte con la gente y tienes dificultad para expresar tus emociones, no hay duda, eres poco asertiva y esto no te favorece.
Pero se pueden modificar, “digámoslo de manera clara, esos problemas de vergüenza. Primero capturamos y aislamos esas ideas irracionales y luego nos reprogramamos con pensamientos positivos”, dice Roberto Aguado.
Esto, llevado a la práctica, se traduce en creerte y repetirte que tienes derecho a ser tratada con respeto, a cometer errores, a ser escuchada, a pedir información y a ser informada. Puedes y debes ser independiente, así como tener y expresar tus opiniones sin sentirte culpable y sin temer la reacción de los demás. Tus deseos y sentimientos no son menos importantes que los del prójimo. Nadie puede impedir que reclames lo que es tuyo.
¿Quieres ser más práctica todavía? Entonces ten en cuenta que en la comunicación interpersonal no sólo interviene la palabra. De poco sirve decir que no, cuando tu interlocutor percibe una sinfonía de mensajes no verbales que denotan lo contrario. Tu mirada, gestos o posturas corporales tienen un lenguaje propio e incesante. Intenta que estos mensajes no se opongan a tu respuesta verbal y serás una persona asertiva, tu autoestima subirá como la espuma y te harás respetar.
Ángeles López (asesorada por Roberto Aguado, psicoterapeuta)
