De Vuelta al Cole Madrid Madrid
Pasar de estar en la playa, con el sol, el ocio, los juegos y las cenas al aire libre a estar sentado en clase haciendo deberes, sumas y restas, es duro. Con un sólo click podrá continuar leyendo...
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De Vuelta al Cole
A todos nos costaba mucho de pequeños regresar al colegio tras las vacaciones de verano.
Algunos niños incluso somatizan su malestar y empiezan a tener problemas de sueño y de alimentación.
Las claves para que tu hijo tolere bien la vuelta a la rutina son:
•Ir adaptando sus horarios al ritmo escolar antes del fin de las vacaciones.
•Insistir en los aspectos positivos del regreso a la normalidad.
El cambio, poco a poco
Los psicólogos infantiles desaconsejan que el niño vuelva a la rutina de golpe, y mucho menos que regrese de viaje el día antes de reincorporarse al colegio, porque como no tiene tiempo para adaptarse a los nuevos horarios, puede sufrir dolor de cabeza, irritabilidad, agotamiento.
Además, la mañana del debut escolar se levantará con tanto sueño que no tendrá ganas de desayunar y esto, a su vez, le acarreará dificultades para atender en clase.
Con el fin de evitar estos inconvenientes a tu hijo, cuatro o cinco días antes de que finalicen sus vacaciones, ponte manos a la obra para regular sus horarios de sueño y comidas.
Hazlo así:
•Acuéstale antes por la noche. Como durante las vacaciones se habrá acostumbrado a irse tarde a la cama, es muy probable que ahora, al ver que le acuestas más temprano, proteste. Para ayudarle a relajarse y a conciliar el sueño, báñale con agua templadita y dale una cena suave y fácil de digerir.
•Dale de comer a la misma hora que come en el colegio, para que su estómago vaya habituándose a ese ritmo.
•Prescinde de la siesta. Si durante las vacaciones se ha estado echando la siesta a diario, para aguantar más tiempo despierto por la noche y estar más con vosotros, no dejes que los últimos días de vacaciones lo siga haciendo, ya que en el colegio no va a poder descansar después de comer.
Algunos niños incluso somatizan su malestar y empiezan a tener problemas de sueño y de alimentación.
Las claves para que tu hijo tolere bien la vuelta a la rutina son:
•Ir adaptando sus horarios al ritmo escolar antes del fin de las vacaciones.
•Insistir en los aspectos positivos del regreso a la normalidad.
El cambio, poco a poco
Los psicólogos infantiles desaconsejan que el niño vuelva a la rutina de golpe, y mucho menos que regrese de viaje el día antes de reincorporarse al colegio, porque como no tiene tiempo para adaptarse a los nuevos horarios, puede sufrir dolor de cabeza, irritabilidad, agotamiento.
Además, la mañana del debut escolar se levantará con tanto sueño que no tendrá ganas de desayunar y esto, a su vez, le acarreará dificultades para atender en clase.
Con el fin de evitar estos inconvenientes a tu hijo, cuatro o cinco días antes de que finalicen sus vacaciones, ponte manos a la obra para regular sus horarios de sueño y comidas.
Hazlo así:
•Acuéstale antes por la noche. Como durante las vacaciones se habrá acostumbrado a irse tarde a la cama, es muy probable que ahora, al ver que le acuestas más temprano, proteste. Para ayudarle a relajarse y a conciliar el sueño, báñale con agua templadita y dale una cena suave y fácil de digerir.
•Dale de comer a la misma hora que come en el colegio, para que su estómago vaya habituándose a ese ritmo.
•Prescinde de la siesta. Si durante las vacaciones se ha estado echando la siesta a diario, para aguantar más tiempo despierto por la noche y estar más con vosotros, no dejes que los últimos días de vacaciones lo siga haciendo, ya que en el colegio no va a poder descansar después de comer.
