La versión M5 que nos ocupa será más vistosa que la actual, con una línea algo más elegante pero con los habituales distintivos de la saga M: paragolpes abultados, doble salida de escape a cada lado, etc. En este aspecto, cabe señalar que la marca ya ha estado probando la aerodinámica en Nurburgring y por eso se puede apreciar perfectamente el nuevo faldón delantero.
Por las dimensiones del capó, las entradas de aire y el sonido, nuestros espías aseguran que el motor que anima a este futuro M5 es el nuevo V8 de 4.4 litros turboalimentado. Es decir, el mismo que equipan los nuevos BMW X5 y X6 M y el primer propulsor de estas características que se monta en un M. Para los más puristas, la ingeniería avanzada consiste en extraer el máximo rendimiento de un propulsor sin el empleo de un turbocompresor, en cambio, la marca muniquesa ha tenido que rendirse ante las necesidades actuales. Por eso ha desarrollado un sistema denominado Twin Scroll Twin’ Turbo que incorpora dos turbos paralelos situados entre las dos bancadas de cilindros y que unido a la inyección directa de gasolina a alta presión ‘High Precision Injection’ permite al bloque V8 desarrollar hasta 555 caballos a 6.000 vueltas en los enormes X5 y X6. El par máximo también es impresionante 680 Nm, disponibles entre 1.500 y 5.650 rpm.
El M5 obtendrá con este conjunto mecánico una potencia cercana a los 580 caballos de su rival por antonomasia, el Audi RS6.
Por Jose Carlos Luque
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