Candelabros
Para eliminar los restos de cera de los candelabros, sumergirlos en una cacerola con agua hirviendo hasta que la cera se derrita por completo. Después, secarlos bien y frotarlos con una gamuza bien impregnada en alcohol.
Cristal transparente
Para limpiar jarras y tarros de cristal no es conveniente usar detergente, ya que es más difícil de aclarar. Es mejor echar dentro del recipiente agua y cáscaras de huevo machacadas y agitar, así se eliminarán fácilmente todos los residuos.
Mamparas
No hay nada como limpiarlas con alcohol de quemar para que queden relucientes. Además, no hará falta frotar para eliminar las gotitas de agua o cal que normalmente se incrustan.
Fuera cercos
Las señales que pueden producir sobre los muebles los recipientes calientes se eliminan fácilmente frotando con un poco de parafina y pasando un trapo de algodón apenas humedecido en aceite de almendras y alcohol.
Molduras sin polvo
Para llegar a todos los rincones de las molduras, frisos y rosetones del techo, muebles o paredes, utilizar un aerosol como el que se usa para regar las plantas lleno de detergente líquido. Esperar a que el líquido penetre en la moldura y, después, quitar la suciedad lo mejor posible. Aclarar llenando el aerosol con agua limpia y volver a limpiar con un trapo.
Mirando al techo
No hay que descuidar la limpieza de los techos, pues de lo contrario puede llegar el momento en que la única solución sea repintarlo. Lo mejor es quitarles el polvo con una escoba de mango largo y un trapo atado a su extremo y si se quieren limpiar más en profundidad, utilizar una fregona de esponja con mango largo impregnada en una mezcla de jabón puro y agua.
Inodoros
El vinagre, el zumo de limón y los desinfectantes suaves son igual de efectivos y más seguros que la lejía, cuyo uso frecuente en la limpieza del inodoro puede llegar a dañar algunos laminados, cromados y otros materiales plásticos, además del medio ambiente.
Baldosines perfectos
Cuando las juntas de las baldosas empiezan a ennegrecerse por el moho, se pueden blanquear con un cepillo de dientes viejo y un limpiador apropiado o bien con una solución al 50% de lejía y agua caliente, aunque hay que tener cuidado de que la lejía no caiga a la bañera o al lavabo porque es abrasiva.
Paneles de madera
Los paneles de madera encerados o barnizados requieren muy poca limpieza, aparte de quitarles el polvo. No obstante, si se ensucian mucho basta con pasarles una esponja empapada en un detergente diluido o sacarles el brillo con una cera líquida. Los arañazos finos, de haberlos, se eliminan frotando la madera con un estropajo de alambre fino mojado en aguarrás siguiendo la dirección de la veta.
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